fbpx Frutilados del Poniente, innovación al servicio de la economía circular | Oficina Virtual Agraria

Cargando...

Noticia
31/01/2022
Agricultura, Ganadería

Frutilados del Poniente, innovación al servicio de la economía circular

Solucionar un problema medioambiental. Este fue el punto de partida de Fernando Escobar a partir del cual fue dando forma, como director técnico, a Frutilados del Poniente, una sociedad formada por 24 empresas y el Ayuntamiento de El Ejido, que hoy se ha convertido en un referente mundial de la economía circular, del uso racional de los recursos y de la innovación en el sector agrícola y ganadero.

Pero, vayamos paso a paso. ¿Cuál es el germen de esta idea?

Planta de Frutilados del Poniente

En la zona de El Ejido, donde surge este proyecto, se desechan cada año para el consumo humano 75.000 toneladas de frutos de hortaliza. Este desecho se produce de dos formas: del destrío, es decir, los frutos que se desechan porque no tienen el calibre, tamaño o aspecto para poder venderse; y la retirada, por ejemplo, por motivos de precio. 

Muchos de estos frutos se destinan a la industria conservera para la elaboración de zumos, macedonias, gazpachos, pero otros muchos terminan en el vertedero. 

Pero deshacerse de tantos kilos de excedente de frutos supone un gasto considerable ya que, al contener demasiada agua, estos frutos no se pueden quemar fácilmente. Tampoco sirven para realizar compost, como ocurre con otros desechos. Así que acabar con ellos consume muchos recursos económicos a las empresas y, claro está, recursos también medioambientales. ¿Qué hacer entonces con ellos? 

Frutilados del Poniente ha conseguido dar respuesta a esta cuestión. ¿Cómo?

Fernando explica que lo que hace la fábrica es trocear paja de cebada y mezclarla con esta fruta para obtener una masa sólida de gran calidad nutritiva para el consumo de rumiantes: ganado ovino, vacuno y caprino.

Pero, con este proyecto se dio un paso más usando la técnica de conservación del ensilado. «Es una técnica que se aplica a forrajes y otro tipo de productos», explica Fernando, y que, en este caso, permite su conservación manteniendo las cualidades nutritivas. Se producen balas de esta mezcla (de 500 kg.) y se plastifican herméticamente. Esta técnica mantiene la humedad y conserva el producto hasta 3 años sin refrigeración. Y aún hay más: este sistema de conservación enriquece la mezcla y aumenta el valor nutritivo porque incorpora los microorganismos que produce el ensilado. 


Alimentación de calidad

Este tipo de forraje no es unifeed —como se llama en el sector al hecho de que estén todos los nutrientes en una misma ración— como puede ser el pienso de los perros, que en una ración están todos los nutrientes que necesita el animal. Escobar lo explica así: «Cuando el animal no está produciendo —es decir, está en mantenimiento: no está gestando, criando o dando leche— este alimento, que es un forraje enriquecido, puede suponer el total de su base de alimentación. Si el animal está en fase de producción, a este forraje habría que añadirle más alimento concentrado (como grano) para que el animal tuviera una dieta completa». 

Además, con el objetivo de mejorar su mezcla, Frutilados del Poniente estudia sustituir la paja de cebada por las matas de melón y sandía, «gustan más al ganado y aumentamos el valor nutritivo», así consiguen ser más sostenibles aún y añadir calidad al resultado. 


Un referente mundial de economía circular

Los socios de Frutilados del Poniente obtienen un retorno de su inversión al aprovechar los frutos para la venta a los ganaderos en lugar de tirarlos a un vertedero. Así, no sólo se soluciona un problema medioambiental, sino que se convierte en un proyecto de economía circular.

No es de extrañar que cada vez sean más las empresas que se fijan en Frutilados del Poniente, tanto del sector como de otros campos que quieren ser colaboradores del proyecto. «Al trabajar con Frutilados del Poniente obtienen un certificado de calidad frente a sus clientes». 

Trabajan con ganaderías de toda España, con la 2ª cooperativa lechera de Andalucía y hasta una empresa de Qatar ha solicitado varias toneladas de sus productos. «Es cierto —apunta el director técnico— que aún hay cierto recelo, por el desconocimiento, entre los ganaderos, pero poco a poco y a medida que van conociendo nuestro producto, este recelo está desapareciendo». 

Su saber hacer les ha hecho merecedores de varios reconocimientos, entre ellos, el de la Junta de Andalucía, que también ha incorporado esta experiencia como un referente de economía circular en el Plan Integral de Residuos de Andalucía. 

Con la vista puesta en el futuro, Frutilados del Poniente aspira a crecer y abrir nuevas fábricas y a multiplicar las 15.000 toneladas que produce anualmente, haciendo, una vez más, que la innovación nacida en Andalucía llegue a todo el mundo.